martes, 18 de junio de 2013

México 
Entre el maíz y el frijol...la marihuana.


La agricultura nunca ha sido en México una actividad para hacerse rico. Pero, además, las inclemencias meteorológicas y el bajo precio de los productos de mayor producción en el país hacen que sus agricultores padezcan muchas necesidades. De modo que entre los campos de maíz, frijoles y chile asoma cada vez más otra planta, la de la marihuana.

Los cárteles ofrecen dinero y trabajo a un sector que lo necesita. Y obtiene sus beneficios por el cultivo de la droga. Hasta el punto que el 30% de las tierras dedicadas a la agricultura en México con de cultivos 'mixtos'. Esto es, 12.000 hectáreas. En 2010, más de 300.000 personas se dedicaron al cultivo y procesamiento de marihuana.

El mapa y los cálculos sobre cómo los 'narcos' se aprovechan de las necesidades de los agricultores se incluye en un informe de la Comisión de Seguridad Pública del Senado. Según el documento, publicado por 'El Universal', en 2009 la superficie dedicada al cultivo de marihuana y amapola junto a la siembra de maíz y frijol creció un 35% en México.

"En una situación comparativa, el precio que se paga al campesino por la producción de mariguana o amapola es muy superior al mejor negocio de cualquier otro producto lícito y, por supuesto, de los básicos como el maíz, el frijol y el chile", señala el documento.

La rentabilidad es tal, que calculan que por cada hectárea fumigada se siembran otras tres hectáreas. En cifras, supone un incremento de 200% en la superficie que se utiliza para el cultivo de drogas.

El narcotráfico constituye un problema de seguridad en el campo desde hace muchos años. En un país con 50 millones de pobres, los cárteles ofrecen una vía para subsistir alquilando las tierras a los agricultores y se han convertido en una de sus principales vías de financiación: con los que sacan de la renta, compran las semillas legales.

Los informes de los órganos de inteligencia de México, que recoge el documento del Senado, sitúan las zonas de siembra de estupefacientes en las principales cordilleras de México: la vertiente del Pacífico, la Sierra Madre del Sur y las serranías de los estados de Oaxaca, de Chiapas y de Veracruz.

Es lo que se conoce como el 'triángulo dorado', donde se unen los estados de Sinaloa, Chihuahua y Durango. El cultivo de la mariguana se presenta en la mayor parte del estado de Michoacán, mientras la amapola, se concentra en gran parte de la sierra de Guerrero.

Según el informe, en 2010 se erradicaron casi 20.000 hectáreas: 9.950 de marihuana y más de 10.000, de amapola. Pero eso representa apenas un 10% de la droga que circula en México.

El presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Senado de la República, Felipe González González (PAN), ha propuesto esta semana una reforma integral a la Ley de Desarrollo Rural Sustentable para establecer la definición de cultivos de uso ilícito e involucrar al ministerio de Defensa Nacional y a la Fiscalía General de la República en la política de reconversión de cultivos.

Precisamente, el último informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) incidía en la necesidad de luchar contra los cultivos ilícitos. "Cada año, los 'señores de la droga' ganan la asombrosa cifra de 320.000 millones de dólares. Si hemos de hacer progresos reales contra la heroína y la cocaína, y confío en que realmente podamos hacerlo, tenemos que hacer frente a los cultivos ilícitos de una manera más significativa y coordinada".


Por cada hectárea fumigada de marihuana se siembra otra tres.
















Lunes 28/3/2011.

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